Actualidad:
La competencia digital docente
- Detalles
- Creado en 17 Mayo 2017
Eliana Gallardo Echenique
Docente de la Facultad de Educación
Docente de la Facultad de Educación
En los últimos años, se ha producido una revolución en las tecnologías de la información y comunicación (TIC), dando origen a la era digital; es decir, una época en la que la informática y la telemática están produciendo transformaciones en todos los campos del saber a ritmo vertiginoso (Gallardo-Echenique, 2012). En efecto, la digitalización es la que provoca el desarrollo exponencial de las TIC, lo que está cambiando en todos sus aspectos de nuestra forma de vida diaria, nuestras pautas de conducta, nuestros hábitos de ocio y de trabajo (Bencomo, 2010; Cabero-Almenara & Aguaded-Gómez, 2003; Gallardo-Echenique, 2012).
La introducción de las TIC en el ámbito educativo (pizarras digitales, laptops, e-books, objetos 3D, etc.) viene enmarcada por cambios en los docentes y estudiantes, en los entornos o escenarios de aprendizaje, en sus modelos y concepciones; lo que pone en evidencia la necesidad de replantear el proceso educativo en torno a la forma en que los estudiantes procesan la información y no solo en torno al uso de las herramientas o recursos TIC (Gallardo-Echenique, 2013; Gallardo-Echenique & Poma, 2016). En la actualidad, las TIC permiten que los procesos de enseñanza se adapten a las características personales de los estudiantes, a sus necesidades, a sus estilos de aprendizaje (Cabero & Llorente, 2008).
La competencia digital es un término que se ha utilizado para describir las habilidades relacionadas con la tecnología y que resalta la necesidad de manejarla en la era digital (Ferrari, 2012). Durante los últimos años, ha habido numerosas e importantes contribuciones de carácter internacional sobre la definición de la competencia digital que es considerada como transversal y se ha convertido en un concepto clave en la discusión sobre qué clase de habilidades y conocimientos debe tener una persona en esta era (Ferrari, 2012; Gallardo-Echenique, 2012b; Ilomäki, Kantosalo & Lakkala, 2011). En una revisión integradora de la literatura, Gallardo-Echenique y colegas (2015) concluyen que la competencia digital es un tema ampliamente tratado en la literatura; pues es considerada como una competencia básica en diversos documentos oficiales; sin embargo, aún no es un concepto estable ni tampoco existen todavía claras orientaciones para la evaluación de las mismas (Ananiadou & Claro, 2009).
La Sociedad de la Información y el Conocimiento subraya la necesidad de una ciudadanía educada capaz de acceder, evaluar, organizar, interpretar y difundir información en formatos cada vez más digitales (Gallardo-Echenique et al., 2015; Somerville, Lampert, Dabbour, Harlan & Schader, 2007). En esta sociedad, la formación en competencia digital es clave para los ciudadanos. El docente es un ciudadano que participa en la sociedad del siglo XXI, de ahí la relevancia de estudiar y valorar su competencia digital desde una perspectiva global. Al igual que, en cualquier otra profesión, sea cual sea su especialidad, debe tener un mínimo de competencias digitales para ejercer su profesión (Durán et al., 2016a). Actualmente, el 90% de los nuevos empleos requerirán excelentes habilidades digitales y quienes no tengan suficientes habilidades TIC se encontrarán en desventaja en el mercado laboral y tendrán menos acceso a la información (European Commission, 2013; JISC, 2013).
En conclusión, la formación del profesorado es un elemento clave para un efectivo desarrollo de la competencia digital del alumnado, pues le permitirá utilizar la tecnología de forma adecuada y eficaz adaptándola a sus estudiantes y a los aprendizaje que estos deban realizar (Gutierrez & Serrano, 2016). Por lo tanto, los docentes, de hoy en día, deben desarrollar una serie de competencias para la docencia que les permita desenvolverse en el mundo digital y hacer frente a los nuevos retos educativos y sociales que las tecnologías plantean para poder participar de forma significativa en la nueva sociedad y economía del conocimiento del siglo XXI (Durán, Gutiérrez, & Prendes, 2016a; Esteve, 2015; INTE, 2016; Salinas, De Benito & Lizana, 2014). Según Durán y colegas (2016b), un docente competente digitalmente debe “ser capaz de seleccionar y utilizar adecuadamente las herramientas y recursos digitales necesarios, de gestionar la información, de crear tareas en relación con un problema, de diseñar recursos adecuados a las necesidades de un contexto determinado y de participar en entornos para desarrollar y difundir sus conocimientos” (p. 529).
Referencias Bibliográficas:
No hay comentarios:
Publicar un comentario